febrero 19, 2017

Yo confieso #22: Cansancio sobre cansancio

Pablo Picasso (1881 - 1973).
Mujer planchando (1904).
Óleo sobre tela. 116 x 73 cm.
Museo Solomon R. Guggenheim, Nueva York.

La semana que terminó ha sido una de las más agotadoras que he tenido en mi vida. Es difícil sacar la cantidad de trabajo que tengo cuando se está solo. Aunque no es algo imposible, el tiempo se escurre como agua cuando estás ocupado. Hay ocasiones en las cuales no entiendo mis razones para seguir adelante, como si tuviera mucho más que demostrar, como si no hubiera mañana, como si en una entrega me jugara el puesto o mi ego. Sin embargo, es muy probable que sobreviva, tengo la fortaleza a tope.

Confiar en estos tiempos en mis compañeros ha sido clave. Confío en ellos, mi entorno es fuerte pese a las vejaciones, a la indiferencia y a las injurias de la gente ajena a nuestro circuito. Considerar que es parte del trabajo y no esperar algo extra por hacerlo es parte importante para que no pierda la cordura en este instante tan trompicado. Lidiamos contra toda clase de obstáculos, desórdenes ajenos, malos procesos operativos, conflictos humanos de todo tipo. Dar por sentado que es parte del trabajo a veces no es suficiente, pero es parte del deber.

Disculpen usted lo visceral de estas palabras. Necesito calentar mis manos a la misma temperatura de mi corazón. Saben lo mucho que me gusta mi trabajo, lo interesante que es trabajar en lo que hago desde hace tres años y medio. He pasado malos ratos, he tenido todo tipo de problemas, he estado incluso a dos pasos de salir de ahí con la dignidad en los suelos. Pero a pesar de todo, hoy no encuentro otra razón más importante que la de ser mejor profesional y de seguir creciendo.

En los últimos meses he trabajado demasiado. Supongo que el cansancio tiene sus límites y que necesito darme un respiro de tanto atareo y de tanto estrés en mi vida. Sin embargo, trabajo con gente a la que quiero y admiro como a pocas personas. Es lo que elegí y por lo que peleé. No puedo pedir nada más en este momento.

diciembre 23, 2016

Se buscan razones para escribir


Han pasado tres meses desde la última vez que tomé este blog y me puse a escribir. No he tenido energías, mi pluma está perdida entre mis pantalones y mi corazón. Mi vida sigue estable en muchos sentidos, pero mi voz está seca y mis palabras se van con el viento. De hecho, en este texto no hay estructura, ha salido tal como lo he pensado.

El mundo no dejará de girar, a pesar de que la destrucción sigue percudiendo sus adentros; cada día me queda más claro que mi generación tiene una enorme responsabilidad, crear un futuro viable tras décadas de una decadencia llena de avatares y circunstancias. Este año no ha sido del todo luminoso para el planeta, mucha gente valiosa ha dejado el mundo, los viejos rencores que contaminan nuestro pulso vital como raza dominante han encontrado nuevos aires y las circunstancias lucen más adversas que nunca.

septiembre 05, 2016

Yo Confieso #21: Fugacidad

Karel Dujardin (1626 - 1678).
Niño soplando burbujas.
(Alegoría de la brevedad de la vida).
Óleo sobre tela, 116 x 96.5 cm.
Galería Nacional de Dinamarca, Copenhague.

Durante los últimos días, la fugacidad de la vida me domina, me cuestiona en cada paso y en cada parpadeo; asumida la verdad de que el tiempo nunca será suficiente, no que más que arrancarle con todas nuestras fuerzas los mejores instantes.

Nosotros los mortales, los pensantes, los caducos agotables; nosotros los inventores del tiempo y de los ciclos insistimos en nuestros ocios, en seguir viviendo tomando las cuentas de nuestros pasos por la Tierra y nuestras palabras al viento, infinitas y microscópicas al mismo tiempo.

Sin embargo, no contamos con el hecho impostergable de que algún día y sin esperarlo, nos fugaremos entre las lágrimas de los que nos quisieron, tomando entre sombras los caminos embravecidos del viento. Eso es algo que entre tanta agitación he aprendido.

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julio 26, 2016

Asuntos Pop #6: En mi otra vida quiero ser Charlie Watts


Más de cincuenta años después de la salida de su primer concierto, los Rolling Stones siguen estando presentes en los escenarios del mundo. Por medio siglo, la banda de Londres ha forjado una leyenda riquísima de anécdotas inusitadas en otros conjunto de música popular; su capacidad para interpretar el rock y el blues, así como un enorme carisma y personalidad en los escenarios, les ha permitido seguir vigentes a pesar de los años.

Por supuesto, al hablar de los Rolling Stones, es inexorable mencionar al dúo Mick Jagger - Keith Richards, protagonistas de rocambolescas vidas donde el sexo y las drogas han sido los principales protagonistas. Entre la desenfrenada vida amorosa de Jagger - de quien se ha anunciado espera un octavo vástago con la bailarina norteamericana Melanie Hamrick - y el inexplicable milagro que representa Richards tras años de tremendas adicciones, las anécdotas de los líderes de la banda son riquísimas en detalles inverosímiles entre el resto de los mortales.